Calidad

Solo sobreviven
los mejores

Para producir nuestros neumáticos para vehículos comerciales RECOM no sirve cualquier carcasa. Por eso, la primera tarea de nuestro equipo consiste en elegir entre un sinfín de fabricantes y tipos de neumáticos, aquellos que cumplen con nuestros requisitos rigorosos para una carcasa perfecta:

  • En una inspección visual, se examinan cuidadosamente todas las zonas de la carcasa del neumático, desde el talón hasta las paredes laterales y desde la banda de rodadura hasta el revestimiento interior.

Que un tipo de carcasa supere esta estricta selección, no significa en absoluto que vaya a tener otra vida como neumático RECOM para vehículos comerciales Porque a partir de ahí, lo que cuenta son los valores internos:

  • Aquí se utiliza un método de inspección de última generación: la shearografía. La carcasa del neumático se escanea con un láser en una cámara de ensayo cerrada con distintas presiones. Así se detectan hasta las más pequeñas irregularidades de la estructura de las capas de goma y de los cinturones.
  • A continuación se realiza la prueba con el llamado detector de averías. Este método de alto voltaje permite detectar hasta los pinchazos más pequeños y su exacta localización.
  • A continuación, se pasa a la máquina de pruebas de presión. En ella, la carcasa del neumático se monta en una llanta estándar y se somete a 1,25 veces la presión normal de inflado.

Solo las estructuras de los neumáticos que superen todos estos ensayos podrán utilizarse para fabricar neumáticos RECOM para vehículos comerciales.

Además, tras la producción, los neumáticos RECOM para vehículos comerciales ya terminados vuelven a revisarse detalladamente. Solo entonces, superadas todas estas pruebas, salen al mercado. Para ir sobre seguro.